
En un comunicado, recordaron su oposición histórica a la compra del inmueble, declarado Patrimonio de la Humanidad, cuya adquisición material consideran “fácticamente imposible”. También cuestionaron el endeudamiento que implicaría la operación, tanto para el CAPBA como para la Caja de Previsión (Caaitba), advirtiendo sobre un “riesgo financiero concreto” y un posible “desfinanciamiento” que podría afectar las jubilaciones.
Asimismo, denunciaron el uso “discrecional” de la base de datos institucional para enviar invitaciones por WhatsApp de forma personal y sin aval del plenario del Consejo Directivo. La Mesa Directiva calificó la convocatoria como “improcedente y abusiva” y reafirmó su desestimación al evento.